








Por más de una decada, Masayuki Yoshinaga ha estado fotografiando los diferentes grupos organizados en Japón. A menudo trabajando por encargo para revistas de culto como Burst, ha retratado bandas de motociclistas, jóvenes miembros de los yakuzas de Tokyo, y la moda callejera de los adolescentes de Tokyo y Osaka. Vive y trabaja en Tokyo.





¿Cómo define la violencia en su obra?
PM. Mi trabajo no es una manifestación violenta. Trata sobre una violencia ficticia, del tipo que se puede ver en las películas. Empleo los mismos trucos, por ejemplo, las prótesis de plástico o una mano artificial. Uno de los personajes que aparecen en mis actuaciones, Big Robert, posee unas manos enormes. Al mismo tiempo, yo introduzco la mía en su interior para manejarlo. Lo golpeo con un movimiento convulso y repetitivo que produce un efecto hipnótico, durante el que sus dedos de látex se llegan a romper. Por un momento, el público se asusta. Puede que me haya cortado la mano. Es entonces cuando surge la duda. El público no sabe si reírse o asustarse ante la brutalidad de los golpes. Se ríen del chiste, de la enorme mano protésica, de la sangre artificial. Pero, al mismo tiempo, hay un elemento brutal y les incomoda que les haga gracia. Mi trabajo consiste en una especie de brutalidad virtual, ficticia.
Su trabajo también evoca la violencia social…
PM.Sí. Muchas de mis obras tratan sobre la violencia familiar, el abuso, la opresión y la dominación. La más frecuente es la relacionada con los niños. Sin embargo, no ilustro literalmente estos temas en mi trabajo, sino que, más bien, son asuntos que se evocan de un modo indirecto. Pero en sus actuaciones a menudo utiliza su propio cuerpo como un objeto. Hacia finales de los años 70, estaba más interesado en lo específico. Mis performances se orientaban hacia la realidad; después me interesé por la confusión entre la realidad y la ilusión. Comprendí que la necesidad de generar violencia, la necesidad de la violencia física, no correspondía a una realización específica. Me fui interesando cada vez más en representarla. Esa es la razón de que use ketchup. Lo utilizo como si fuese sangre y como símbolo de nuestra sociedad de consumo. También empleo sangre de verdad. Lo más interesante fue darme cuenta de que la sangre podía ser real o artificial de manera simultánea y el efecto era el mismo.
Un cuerpo maltratado, odiado, es, a veces, su tema central…
PM.Utilizo el cuerpo como un receptáculo de los temores, la obsesión y el conflicto que se genera en nuestra sociedad, aunque no siempre poseo el control total durante una performance. Los elementos pueden interactuar entre sí y permitir que afloren o no diferentes emociones. Lo único que hago es establecer la situación, después permito que suceda lo inesperado, aquel fenómeno mental o físico que provoca una reacción con el cuerpo mismo.
¿Se considera usted una especie de salvador gracias a su trabajo?
P.M.No, nunca he pensado que mi arte pueda sanar a alguien o a algo: ni a mí mismo ni a la Humanidad ni a nuestra sociedad. Quizás se trate de una denuncia, pero desconozco hasta qué punto mi arte afecta al público. No sé lo que gana o pierde con él.
Emplea diferentes técnicas y gran variedad de materiales. ¿Desea crear una confusión de géneros? Los dibujos y esculturas siempre guardan relación con la performance. Cada soporte, cada material, está entrelazado con otro. A menudo, el mundo del arte aparece compartimentado. A un lado están los pintores y, al otro, los escultores. Yo rompo esos compartimentos. También utilizo los objetos, los juguetes, la publicidad, los productos de la televisión y los subvierto. Siempre existe una crítica implícita, otra utilidad que extraer de ellos. De hecho, yo mismo fabrico los objetos. Los juguetes y las marionetas no siempre son completamente industriales. En todos los elementos interviene la imitación para criticar nuestra sociedad, mezclada con mis obsesiones. Es una manera de reinventar nuestro mundo. ¿Intenta ofender y escandalizar deliberadamente al público?
PM.No me interesa la simple idea de escandalizar. Intento crear imágenes que resulten evocadoras. Para que puedan existir, el público debe mostrar preocupación. Pero sí, tengo un cierto problema con el término escandalizar. Cuando planeo alguna de mis representaciones, jamás pienso en que puedan escandalizar a la gente. Hay ocasiones en que sucede lo contrario. Me escandaliza que algunas personas se escandalicen. Cuando menciono algún tabú, como el arquetipo del padre y el bestialismo en Garden (Jardín), donde una figura con los pantalones bajados se masturba contra un árbol, no intento romper el tabú, sino resaltarlo. Existen distintos niveles de reacción en función del individuo. A algunos les ofende y a otros les hace reflexionar. Las piezas no funcionan de la misma manera, aunque estoy menos interesado en la gente que pueda sentirse escandalizada y más en aquellos que estén dispuestos a pensar.¿Intenta ofender y escan
Su trabajo, que es muy independiente y siempre resulta rebelde, se ha convertido en un instrumento de intercambio y posee un valor de mercado. ¿Cómo resulta vivir con semejante paradoja?
P.M Para mí supone un cierto dilema. Mi trabajo cuestiona el abuso de poder, que a menudo tiene una conexión con el dinero. Ahora mis obras circulan entre los ricos y entre las instituciones dominadas por ellos. Irónico. Sin embargo, comparado con una producción cinematográfica, mi arte no cuesta tanto. ¿Que si me siento a gusto vendiendo mis creaciones a los millonarios? Eso depende de sus objetivos, de lo que hacen con su dinero y la manera en que lo obtienen. El tema no es nuevo. Los artistas, durante el Renacimiento, trabajaron para la Iglesia. La situación ahora resulta muy ambigua, aunque espero que la tecnología sea capaz de liberar la comunicación casi totalmente. Para el arte, Internet es una plataforma global que le otorga mayor poder.
Entrevista vía EL MUNDO
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Este proyecto es el resultado de una propuesta estética que, durante los dos últimos años ha promovido los valores y el lenguaje visual de la firma de modas Chanel.
En esta exposición colaboraron más de veinte artistas de reconocida trayectoria profesional, originarios de diversas partes del mundo, quienes diseñaron piezas, a partir de los objetos que durante años han sido representativos de esta firma de modas.
Los creadores fueron invitados a visitar la casa de Mademoiselle Chanel, en Rue Cambon, París, así como los talleres donde se fabrican los bolsos de Chanel, con la intención de que pudieran conocer de cerca la historia y los objetos que identifican a Chanel en todo el mundo.
Los artistas que participan son: Blue Nose, Daniel Buren, David Levinthal, Fabrice Hyber, Leandro Elrich, Lee Bul, Loris Cecchini, Michael Lin, Nobuyoshi Araki, Pierre y Gilles, Sophie Calle, Soja Tao, Stephen Shore, Suboth Gupta, Sylvie Fleuri, Tabaimo, Wim Delvoye, Yang Fudong, Yoko Ono, Y.Z. Kami y Stephan Crasneanscki.
Todos ellos trabajaron con soportes y medios característicos del arte contemporáneo, como son: la instalación, video, escultura y fotografía. Es importante mencionar que estos artistas participaron en la última emisión de la Bienal de Venecia.
El tamaño del pabellón es de unos 29 x 45 metros y fue construido con una lona muy fina y traslúcida parecida a la piel que permite ser iluminada con diversos colores. Este pabellón móvil o nómada, a la fecha ha viajado por ciudades como Hong Kong y Tokio, actualmente está ubicado en la ciudad de Nueva York; posteriomente viajará a Los Ángeles, Londres, Moscú y París.
El acceso a este espacio es gratuito, y el recorrido dura 30 minutos.





Maurizio Cattelan es un artista italiano. Esencialmente autodidacta, su obra se mueve entre la escultura y la performance y tiene en el sentido del humor y la trasgresión de los símbolos establecidos sus principales armas de expresión. En su individual del MOMA de Nueva York, en 1998, hizo que un actor vestido de Picasso, provisto de una gran careta que caricaturizaba el rostro del pintor, saludara a los visitantes al puro estilo de Disney World; un modo de llamar la atención sobre la inercia mercantil y espectacular del arte contemporáneo. Otra de sus intervenciones más conocidas tuvo lugar en 1999 en la galería Anthony d´Offay, donde instaló una réplica del monumento Mail Lin de Washington, en la que sustituyó los nombres de las víctimas de la guerra de Vietnam por las derrotas de la selección inglesa de fútbol; corrosiva broma sobre la gravedad con la que se trata el mundo del fútbol, sobre la proporción y la comparación, sobre las diferentes memorias nacionales.
Texto vía masdearte.com




Somos un espacio de LIBERTAD, FRESCURA Y ESCAPISMO. desde esta perspectiva, somos uno de los POCOS MEDIOS ORIGINALES -y definitivamente el que tiene la opinion MAS TENAZ y CRITICA- relacionado al ‘MUNDO DE LA MODA’. si, mundo al que pertenecemos, pero asimismo mundo que aborrecemos por representar el lado mas visible del pseudobienestar [CONSUMISMO], que tras CORTINAS DE HUMO glamourosas [generalmente protagonizadas por 'MODELOS' y 'ARTISTAS POP'] y escudandose en las llamadas ‘TENDENCIAS’, propala los ESTEREOTIPOS mas recalcitrantes del CAPITALISMO y su dizque GLOBALIZACION… en THEFASHIONRAMONE [a.k.a TFR] encontraras, pues, la mejor alternativa en diseño de moda y contracultura!!!!!! IT-S LOVE!
















Todavía recuerdo la alegría que sentía dibujando, pintando y contruyendo mi propio mundo cuando era niño. Era libre. Trato de recapturar ese sentimiento que tenía cuando hacía arte de niño y creer en la magia, jugar, soñar. Los niños ven cosas y sienten cosas que los adultos no.
Siendo adulto, hay muchas barreras que cruzar para lograr este estado mental creativo. Me siento constantemente desafiado por estas barreras. Es muy difícil salirse de las responsabilidades y entrar en un mundo de fantasía creativo . Es difícil dejar de mirar el reloj y las cuentas. Es difícil no ahogarse en problemas de relaciones y en todos los pensamientos negativos que desinflan nuestra motivación para crear. Si tienes la fuerza para superar todas esas cosas y confiar en tu corazón, la creatividad puede ser milagrosa. Te puede transportar hacia otra existencia.
Hay dos partes muy diferentes en el cerebro. Está el lado lógico y el lado creativo. Para hacer arte debes dejar de pensar de manera lineal. Tienes que traer a la vida esa parte de tu cerebro que se asombra místicamente con la vida y la naturaleza. Hay una parte de tu alma que puede quedarse horas admirando los delicados colores y formas de un viejo esqueleto de mapache. Tienes que encontrar las cosas específicas que dejan salir tu espíritu. Puede ser levantarse al atardecer a explorar el mercado de pulgas en busca de algún tesoro. Tal vez encender incienso y escuchar música que te avergonzaría si alguien supiera, y asombrarse con la alquimia, la astrología y los secretos del universo. Es la parte de tu espíritu que aún se siente como un niño, que se sobrecoge, se inspira y se fascina con el mundo.
Mi objetivo en arte es olvidarme del pensamiento literal consciente y tratar de dejar a mi inconsciente deshinibido hacer mi arte. Puedo sentir cuando esto funciona. He escuchado a muchos artistas describir el mismo sentimiento. Algunos piensan que es la mano de Dios que los utiliza como instrumento de creación. Algunos lo describen como una fuerza creativa energizante que impregna toda la naturaleza creando a través de ellos. Es como ser ayudado por algún tipo de fuerza desconocida y misteriosa, Anima Mundi, el Espíritu del Universo.
Debes confiar en tu inconsciente y las fuentes desconocidas que puede hacer explotar en su interior. Hay tanto que hacer para nuestras mentes. Millones de imágenes y pensamientos girando en circulos. Si todos estuvieran justo en frente de tu pensamiento consciente tu cabeza explotaría. Mi subconsciente misteriosamente ordena este océano de pensamientos e imágenes y de alguna manera sintetiza piezas de aquí y de allá y hace pinturas. Son un producto exlusivo de mi mente única. Solamente hay uno de cada uno de nosotros y nuestras visiones son el producto especial de nuestras experiencias y pensamientos únicos y especiales.
Me ahogo en ciertas imágenes e íconos con un instinto fuerte. Siento que tengo que pintar ciertas cosas. Trato de no cuestionarme eso. Puedo obtener tanta inspiración de una pintura clásica de Jacques-Louis David como de una portada de un libro de comic de Daniel Clowes. Intento no juzgar si una es más legítima que la otra. La mirada perpleja de una chica Keane puede proveer tanta inspiración como la mirada penetrante de un retrato de Rembrandt.
Encuentro mucho más fácil ser creativamente libre de noche. El día es para dormir. La noche es el mejor momento para hacer arte. Mientras más tarde en la noche, más lejos puedes ir hacia otro mundo. Hace algunos años mientras trabajaba muy tarde en la noche, un olor particular a nueces en el aire quebró mi concentración. Estaba muy silencioso. Una brisa extraña cruzó suavemente mi estudio. De pronto me di cuenta de que había algo en mi hombro. Sorpresivamente, no estaba asustado de encontrar un mini Abraham Lincoln sentado ahí en mi hombro. Nos miramos el uno al otro por un momento. Después susurró muy delicadamente en mi oído “pinta carne”
– Mark Ryden, 2001
Imágenes vía Galería Moro
Román A. Vitali nace en Rosario en 1969. Estudia Psicología y Licenciatura en Bellas Artes. Realiza en el año 1995-96 clínicas de obras con el artista Jorge Gumier Maier.
En 1997-99 participa del programa de Becas para jóvenes artistas “Guillermo Kuitca” en el C. Cultural Borges. Bs. As. En 1999 obtiene el Subsidio a la creación artística de Fundación Antorchas, la beca a las artes plásticas del Fondo Nacional de las Artes y el premio Leonardo “Joven generación” otorgado por Museo Nacional de Bellas Artes. Bs. As .en el 2000, el premio Nacional en el Salón nacional de Rosario, Museo Castagnino, en 2001, el premio Bienal nacional de Bahía Blanca. MAC. y menciones en Cultural Chandón y Premio Banco Nación. Ha expuesto sus trabajos en Casa de América. Madrid, en Malba. Bs. As. Museo J. B. Castagnino. Rosario. MAC. Bahía Blanca, Centro Cultural Ricardo Rojas. Bs. As. C.C. Recoleta. Bs. As. Galería Ruth Benzacar. Bs. As. Galería Fernando Pradilla. Madrid, entre otros.
Desde 1986 vive y trabaja en Rosario.