Archivo para la categoría 'personaje'

Julia Fullerton-Batten (Bremen, Alemania, 1970)

 

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Julia Fullerton-Batten

Kenneth Cappello (Estados Unidos)

 

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Kenneth Cappello

David LaChapelle (Fairfield, Connecticut , Estados Unidos, 1969)

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 ”LaChapelle es una verdadera máquina de fabricación de conceptos visuales que son diseminados hacia todos los medios contemporáneos. Sus ideas han alimentado durante las últimas dos décadas a revistas, televisores, afiches, tapas de discos, computadoras, libros y catálogos de arte; aportando dosis hiperbólicas de brillo y desenfado. Reproducidas cientos de veces, traspuestas de un medio a otro, sus imágenes consiguen clavarse como anzuelos sorprendentemente eficaces en los ojos que divagan buscando qué consumir”.

MOUCHETTE

mouchette

mouchette

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La historia del arte está repleta de alter egos artísticos, desde la Rrose Sélavy de MArcel Duchamp hasta Luther  Blissett, una estrella británica del fútbol cuyo nombre fue utilizado a mediados de los años noventa por numerosos artistas y activistas en internet a la hora de firmar en listas de correo electrónico y foros de discusión on line. En 1996, la página http://www.mouchette.org/ apareció como obra en apariencia de una joven adolescente. Los visitantes eran recibidos por un inquietante primer plano de una flor sobre cuyos pétalos pululan varias moscas y hormigas junto con el retrato de una niña de aspecto triste y el siguiente texto: “Me llamo Mouchette/Vivo en Amsterdam/Tengo casi 13 años/Soy artista”.

Parte del contenido de la página resulta engañosamente ingenuo. Al pulsar la palabra “artista” por ejemplo, se abre una página con este mensaje “¿Artista? Sí. Un consejo: he oído decir que la única manera de convertirse en artista es decir que lo eres. Entonces puedes decir que todo lo que haces es “arte”. Fácil, ¿no?”

Otras secciones son más grotescas (imágenes de carne cruda) o sexualmente sugerentes (una lengua que lame la pantalla). Muchas múltiples respuestas que dan pie a mensajes de efecto retardado: días o incluso semanas después, el visitante recibe correo inesperado y a menudo sugerente de Mouchette. Existe también una lista del club internacional de admiradores de Mouchette, en la que se incluyen instituciones artísticas de todo el mundo. ¿Puede una página tan sofisticada ser realmente la obra de una treceañera? La identidad del o la artista responsable de http://www.mouchette.org/ sigue siendo una incógnita.

 

Guerrilla Girls

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Todas las profesiones necesitan una conciencia. Y el aspecto con el que aparece una frecuente mala conciencia es característico de la profesión en cuestión. La mala conciencia del arte durante las décadas de los 80 y 90 se llamaba “Guerrilla Girls” y llevaba minifaldas, medias de rejilla, tacones altos y máscaras de gorila,. Se trataba de un grupo de artistas, escritoras y directoras de cine cuyo éxito a principios de los noventa se produjo paralelamente a una crisis del mercado del arte. Su sentido del humor y su gusto por la provocación era lo mejor que podían proyectar en esta situación. Demostraron ser un modelo de conducta y pronto su modo de intervenir se convirtió en la norma, ya que el hecho de estar en contra del espectáculo rápidamente entró a formar parte del espectáculo.

Vanessa Beecroft (Génova, Italia, 1963)

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  Vanessa Beecroft “pinta” retratos individuales y de grupo en tres dimensiones con chicas y mujeres. Ocupan una determinada sala durante un determinado tiempo, la artista las viste, normalmente con poca ropa, a menudo llevan peluca y nunca tienen contacto con los espectadores. El resultado de esto es una atmósfera fría, extraña e inquietante que hace que el espectador se sienta fuera de lugar, como las propias modelos que parecen simplemente estar esperando algo.

“Me interesa la interrelación entre el hecho de que las modelos sean mujeres de carne y hueso y funcionen  como obras de arte o imágenes”

Patricia Piccinini (Freetown, Sierra Leona, 1965)

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Con la intención de provocar a los espectadores y de cuestionar el alcance de la biotecnología, Patricia Piccinini realiza esculturas, videoinstalaciones, fotografías digitales y dibujos que exploran la relación y la convivencia entre el mundo natural y el artificial .
Con su peculiar hiperrealismo, la artista australiana recrea mundos irreales y extrañamente familiares, habitados por criaturas de ciencia ficción, de aspecto repulsivo e inquietante pero en muchos casos tiernas y aparentemente vulnerables.

Mariko Mori (Tokyo, Japón, 1967)

 mariko mori

mariko mori

mariko mori

 La obra de Mariko Mori nos ofrece una suerte de imaginario postmoderno donde se desdibujan las fronteras entre lo natural y lo artificial, lo real y lo virtual, lo humano y lo tecnológico. Tanto esos personajes retrofuturistas en los que ella se transforma en sus obras iniciales, la colegiala vestida de colores brillantes de Birth of a start, o la sonreída geisha que sorprende a los transeúntes en el distrito financiero de Tokio con una taza de té en Ceremony of tea, la prostituta chic hablando por celular en Red light; o sus personificaciones espirituales asiáticas, más relacionadas a la búsqueda de un alma colectiva que parece haberse extraviado en el Japón del mundo global, tal como lo plantea Win Wenders en su película Tokio-Ga; o sus video esculturas espaciales y tecnológicas, nos ofrecen en su evolución y diversidad, en su apariencia de mundo de látex, de estética de video del MTV de artistas pop de los 80′s, una inquietante y seductora reflexión sobre nuestra época, tan dada a inventar nuevas formas de evasión y perversión, tan agobiante en su eterna proliferación de imágenes sin trasfondo, sus mundos virtuales interconectados de la superautopista de la información, a través de la cual miles o quizá millones de personas, en una hermandad secreta se relacionan evadiendo el caos y la soledad.

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