Anish Kapoor (Bombay, India, 1954)





Anish Kapoor, que formó parte de la llamada Nueva Escultura Británica, utiliza en sus grabados y al igual que en su obra escultórica, el color intenso aportado por pigmentos aplicados directamente. La utilización de este material se ha convertido en una seña de identidad dentro de la producción del artista. Después de su intensa formación en el Reino Unido, Kapoor realizó en 1979 un largo viaje a su país de origen. En esta visita recuperó el fuerte sentido ritual de la vida cotidiana en la India, la constante presencia de fastuosos lugares de culto y, como parte insoslayable de las celebraciones religiosas, los coloridos pigmentos que forman centelleantes pilas a la entrada de los templos. Kapoor conjuga en sus grabados estos elementos de origen orgánico con formas arquitectónicas, figuras geométricas básicas junto a otras más enigmáticas y no desprovistas de cierto misticismo. De esta mezcla resulta un mundo en clave propia que no rehuye una filosofía del arte de gran complejidad. Para Kapoor, el uso del color y los pigmentos en sus grabados implica la unión de lo intangible con lo sensual desde una perspectiva que analiza el resultado estético como parte de una cosmovisión personal:
“Lo que estoy haciendo parece encontrarse en la oscuridad, o acerca de la oscuridad. La visión platónica de la civilización moviéndose desde la oscuridad a la luz no parece ser mi aventura particular. Parezco estar moviéndome desde la luz hacia la oscuridad”

