





Oliver Herring mezcla fotografía y escultura. En estos trabajos reconstruye a sus modelos con pequeños fragmentos de ellos mismos, pegados como un puzzle.





Bronce, cera o silicona, cualquier material es factible de ser modelado por Kiki Smith para representar diferentes aspectos de la anatomía humana, así como enormes figuras de cuerpo entero, con las que la artista lleva más de veinticinco años trabajando. En los últimos tiempos, su universo plástico se ha enriquecido con nuevas vías de investigación que han complementado las formas humanas con aspectos subjetivos relacionados con la religión, el folclore, la mitología, la naturaleza, el feminismo o incluso la historia del arte, de la que ella constituye ya una figura destacada.







Vanessa Beecroft “pinta” retratos individuales y de grupo en tres dimensiones con chicas y mujeres. Ocupan una determinada sala durante un determinado tiempo, la artista las viste, normalmente con poca ropa, a menudo llevan peluca y nunca tienen contacto con los espectadores. El resultado de esto es una atmósfera fría, extraña e inquietante que hace que el espectador se sienta fuera de lugar, como las propias modelos que parecen simplemente estar esperando algo.
“Me interesa la interrelación entre el hecho de que las modelos sean mujeres de carne y hueso y funcionen como obras de arte o imágenes”